¿Crees en el Libre Albedrío Libertario?

Hace unas semanas, recibí un inbox de un chico calvinista del grupo, y de muy buena fe me pregunto por inbox: “¿Desde cuando crees en el “libre albedrío libertario”? y como conozco la definición del término, no respondí que si, sino que le asombró mucho mi respuesta, ya qie respondí: “No. El arminianismo no cree en el libre albedrío libertario”, y estas son las causas por las que el arminianismo no cree en un “libre albedrío libertario”.

El libre albedrío libertario … ¿Que es?

El libre albedrío libertario, es la creencia en un libre albedrío (en términos salvíficos), el cual no debe ser asistido en ningún momento, por ningún tipo de gracia o asistencia divina. Es el libre albedrío que se maneja en sistemas como el pelagianismo, semipelagianismo y el teísmo abierto.

Pelagianismo: Es el sistema hecho por Pelagio (360 -423??), un monje británico, quien llegó a Roma, en tiempos contemporáneos a Agustín de Hipona, a enseñar sus enseñanzas. Pelagio, enseñaba que: “El pecado de Adán no ha perjudicado en nada la bondad de la naturaleza humana, sino que sólo ha ofrecido al hombre un ejemplo de pecado. Del mismo modo que, siguiendo el ejemplo de Adán, el hombre ha pecado y se ha alejado de Dios, así, siguiendo el luminoso ejemplo de Cristo, el hombre ha comprendido de nuevo cuál es la recta senda del bien y se ha reconciliado con Dios. Pelagio niega, en consecuencia, el pecado original como culpa que ha dañado irremediablemente la capacidad de obrar bien de la humanidad entera”. En resumen: El hombre no ha sido afectado por la caída de Adán y es LIBRE para buscar a Dios sin la ayuda de Dios.

Semipelagiansimo: El semipelagianismo, fue desarrollado por Juan Casiano (362 – 432??), un monje francés de la ciudad de Marsella y fue enseñada y desarrollada por los monjes marsillenses de su órden. R.C. Sproul dice sobre las enseñanzas de Casiano, en el artículo para Coalición por el Evangelio, “La controversia semipelagiana:

“Casiano condena la doctrina de Pelagio, pero al mismo tiempo evita la posición de Agustín. Dice Casiano: “Tan pronto como [Dios] descubre en nosotros el comienzo de una buena voluntad, la ilumina y alienta e incita hacia la salvación, haciendo crecer lo que él mismo plantó, o lo que ha visto surgir por nuestro propio esfuerzo”. Casiano defiende firmemente la necesidad de la gracia de Dios para poder hacer algo bueno, pero al mismo tiempo ve necesario preservar el libre albedrío. Según él la gracia y el libre albedrío operan juntas: “Así, pues, la gracia de Dios coopera siempre para el bien con nuestra voluntad, y en todas las cosas la asiste, protege y defiende”. Aunque Casiano entiende que la voluntad del hombre está dañada por causa del pecado, aun así disfruta de cierta libertad, “en virtud de la cual puede volverse a Dios… El pecador, pues, no está muerto, sino herido. La gracia se manifiesta, no como operans, sino como coperans; no ha de atribuírsele actividad exclusiva sino sinergia””.

https://www.coalicionporelevangelio.org/entradas/sugel-michelen/la-controversia-semipelagiana/

En resumen, el semipelagianismo enseña que: “El hombre no esta muerto, sino gravemente herido. Aún, en sus facultades, puede responder al llamado del Evangelio, por su propio impulso”.

El Teismo Abierto: La página, GotQuestions.org, define al Teísmo Abierto:

“El “Teísmo Abierto”, también conocido como “teología de la apertura” y la “apertura de Dios”, es un intento por explicar la presciencia de Dios en relación al libre albedrío del hombre. El argumento del teísmo abierto esencialmente es éste: (1) Los seres humanos son verdaderamente libres. (2) Si Dios conociera absolutamente todo el futuro, los seres humanos no podrían ser realmente libres; (3) por lo tanto, Dios no sabe absolutamente todo sobre el futuro. El teísmo abierto sostiene que el futuro es desconocido. Por lo tanto, Dios conoce todo lo que puede ser conocido – pero Él desconoce el futuro”.

https://www.gotquestions.org/Espanol/teismo-abierto.html

Es una “teología” muy usada por teólogos liberales.

En resumen, el Teísmo Abierto enseña: “El hombre es un ente 100% libre, no ha sido en nada afectado por la caída de Adán, y Dios no es omnisciente, o su omnisciencia y preconocimiento no son perfectos. Dios, al no conocer el futuro, “aprende”, por medio de las libre elecciones de los hombres.

El arminianismo no cree en un “libre albedrío “libertario””

Como ya he dicho en artículos anteriores en mi blog, el arminianismo no cree, que el hombre, en su estado natural, sea 100% libre de escoger o rechazar la salvación. Es una falacia la creencia que el arminianismo, principiando con Jacobo Arminio, no creyera en la “esclavitud del pecado” en el hombre, como lo afirma el pastor Miguel Nuñez, en su libro, Enseñanzas que Transformaron el Mundo, dice:

“Más adelante, Jacobo Arminio (1560-1609), enseñó que la voluntad del hombre no era esclava del pecado y que por tanto, el hombre caído no había perdido su capacidad de buscar a Dios” (Núñez, pág. 31).

Pero, ¿Será que es verdad que Jacobo Arminio, enseñaba que el hombre no esta esclavizado a su naturaleza pecadora?… veamos

En su estado natural, el libre albedrío del hombre hacia las cosas de Dios, no solo está entorpecido, dañado, injuriado, torcido y debilitado; si no al mismo tiempo aprisionado, destruido y perdido. Y sus poderes no solo se encuentran debilitados y son inútiles, si no que no tiene poder alguno a no ser que sea despertado y asistido por la gracia divina. La mente del hombre en este estado se encuentra en oscuridad, destituida de conocimiento salvífico de Dios, y de acuerdo con el apóstol, incapaz de actuar de acuerdo a las cosas que pertenecen al Espíritu de Dios. A esta oscuridad mental le sigue la perversidad de los afectos del corazón, de acuerdo a los cuales odia y tiene aversión por todo aquello que es realmente bueno y agradable a Dios; pero ama y persigue lo que es malo. Correspondiéndose a esta oscuridad mental y perversidad del corazón, se muestra la debilidad de todo poder para realizar algo que sea realmente bueno, y de evitar perpetrar lo que es malo, de un modo correcto y por un fin y una causa correcta. Para esto que se considere toda la vida del hombre colocada bajo pecado y se agregue a esto que las escrituras nos exhiben lo mismo por medio de las descripciones más iluminadoras; y será evidente que nada puede decirse en forma más verdadera concerniente al hombre en su estado, que se encuentra muerto en pecado (Romanos 3:10-19)” (Arminio, págs. 1-2).

Los Remostrantes, en su Artículo #3 dicen lo mismo:

“El hombre no posee fe salvadora por sí mismo, ni a partir del poder de su libre albedrío, visto que, en su estado de apostasía y de pecado, no puede, de sí y por sí mismo, pensar, querer o hacer, algo de bueno (que sea verdaderamente bueno tal como es, primeramente, la fe salvadora); pero, es necesario que Dios, en Cristo, por su Espíritu Santo, lo regenere y lo renueve en el intelecto, en las emociones o en la voluntad, y en todos sus poderes, con el fin de que él pueda correctamente entender, meditar, querer y proseguir en lo que es verdaderamente bueno, como está escrito en Juan 15.5 “porque separados de mí nada podéis hacer.” (RVR1960)”.

Por lo que el arminianismo (ya sea clásico o wesleyano), no enseña que el hombre tenga un libre albedrío libertario, donde el hombre sea un ente 100% libre, en su estado natural.

El arminianismo y el Teísmo Abierto

El arminianismo, no enseña que Dios “aprende”, en base a las elecciones “libres” de los seres humanos, y por lo tanto, que su preconocimiento y omnisciencia no sean absolutas; como el pastor Will Graham dice, en su video, La elección condicional es anti bíblica – 3 razones, donde afirma: “Dios no está en un proceso de ir aprendiendo nuevos datos, Dios todo lo sabe”, con esto, “empuja” al arminianismo al lado del Teísmo Abierto.

Pero otra vez, el arminianismo no enseña que Dios “no sabe el futuro”, y que Dios “mira en una bola de cristal” o por el ya famoso y “choteado”, “túnel del tiempo”… no. Jacobo Arminio, dijo sobre el número de los elegidos.

“Por lo cual, Dios “conoce a los que son suyos”, y el número de los que han de ser salvos, como los que han de ser condenados, es seguro y fijo” (Rodríguez, “Jacobo Arminio, vida, pensamiento y legado”; pág. 181).

Saludos y bendiciones,

Nota: Al final de mis artículos siempre pongo notas bibliográficas, y este artículo no las tiene. Una disculpa a mis lectores de mi blog, pero este “mini artículo”, fue “posteado” en el grupo de Facebook Molinistas y Arminianos, donde soy uno de los administradores. Decidí publicarlo en mi blog, para que fuera “compartible”, ya que el grupo fue creado como “privado”. Sin embargo, las fuentes son accesibles por medio de hipervínculos y los libros impresos se pueden conseguir en librerías.

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