Sinergismo vs Monergismo – una respuesta a la Honda de David

Hace unos días, me pasaron esta “tablita” como la de tantas páginas neo-calvinistas, en el cual comparaban el “Monergismo” contra el “Sinergismo herético”.

Mi primera pregunta a mi amigo fué: ¿Cuál sinergismo? ¿Pelagianismo? ¿Semi-pelagianismo? ¿Arminianismo clásico? ¿Arminianismo wesleyano? ¿Posición Media Pentecostal? A la cual pase a resumir cada una de ellas.

Pelagianismo

El Pelagianismo, es la posición que se expone en la tabla del lado del Sinergismo. El pelagianismo, surgió en siglo cuarto de nuestra era, por el monje Pelagio, un monje ascético de origen británico que “creía que el hombre no había sido completamente corrompido por la caída de Adán y que podía, por su propia voluntad, hacer obras que agradaban a Dios, y por lo tanto alcanzar salvación. Esto llevó a Pelagio a negar las doctrinas del pecado original y la predestinación, y a negar la necesidad de una gracia especial para ser salvo. Esencialmente, él creía que el hombre era básicamente bueno y moral y que incluso los paganos podían entrar en el cielo a través de sus virtuosas acciones morales” (Challies).

Semi-pelagianismo

El Semipelagianismo, se originó en Marsella, Francia, por los monjes marsellianos, seguidores de Juan Caciano, en el último año de vida de Agustín de Hipona. Ellos creían que Pelagio había ido muy lejos en declarar que el hombre no había sido tan afectado negativamente por el pecado original, y en esto estaban de acuerdo con Agustín, pero no estaban de acuerdo con el en que el hombre había sido afectado por el pecado original de forma radical y rechazaban el predestinacionismo de Agustín. El semi-pelagianismo, enseña una Depravación Parcial, no estamos tan depravados para poder “dar el primer paso hacia la Salvación”.

Arminianismo Reformado (Clásico) y Wesleyano

Al Arminianismo y sus dos ramas las decidí explicarlas en un mismo punto, ya que son muy similares entre sí.

Jacobo Arminio (1560 – 1609), fue un teólogo holandés de la Iglesia Reformada de Holanda, quien estudió y posteriormente fue profesor de la Universidad de Leyden, y había sido educado teológicamente por el yerno de Juan Calvino, Teodoro Beza en la famosa Academia de Calvino en Ginebra Suiza, graduándose con honores de ambas instituciones. En una serie de eventos en su vida, hicieron que Arminio disintiera de la doctrina de Calvino, en cuanto a la Elección Incondicional (doble predestinación), y el supralapsarianismo de su maestro Teodoro Beza, que hacía a Dios autor del pecado. Como ya he expuesto en mis artículos en mi blog personal, como en artículos como: El Primer Punto del Arminianismo: La Depravación Total, he expuesto que es una total falacia de parte de los calvinistas que Arminio creyera en la herejía de Pelagio, que nacemos en un estado de inocencia que se prolonga por toda nuestra vida y nos permite buscar a Dios sin la ayuda de la gracia de Dios. Arminio dijo en sus obras:

“En su estado natural, el libre albedrío del hombre hacia las cosas de Dios, no solo está entorpecido, dañado, injuriado, torcido y debilitado; si no al mismo tiempo aprisionado, destruido y perdido. Y sus poderes no solo se encuentran debilitados y son inútiles, si no que no tiene poder alguno a no ser que sea despertado y asistido por la gracia divina. La mente del hombre en este estado se encuentra en oscuridad, destituida de conocimiento salvífico de Dios, y de acuerdo con el apóstol, incapaz de actuar de acuerdo a las cosas que pertenecen al Espíritu de Dios. A esta oscuridad mental le sigue la perversidad de los afectos del corazón, de acuerdo a los cuales odia y tiene aversión por todo aquello que es realmente bueno y agradable a Dios; pero ama y persigue lo que es malo. Correspondiéndose a esta oscuridad mental y perversidad del corazón, se muestra la debilidad de todo poder para realizar algo que sea realmente bueno, y de evitar perpetrar lo que es malo, de un modo correcto y por un fin y una causa correcta. Para esto que se considere toda la vida del hombre colocada bajo pecado y se agregue a esto que las escrituras nos exhiben lo mismo por medio de las descripciones más iluminadoras; y será evidente que nada puede decirse en forma más verdadera concerniente al hombre en su estado, que se encuentra muerto en pecado (Romanos 3:10-19)” (Arminio, págs. 1-2).

Arminio murió en medio de una gran controversia (murió prematuramente a los 49 años de edad en 1609). Un año después, en 1610, sus alumnos y pastores que estaban de acuerdo con el, fueron acusados de herejía ante el Estado Holandés. Ese mismo año, la Iglesia Reformada Holandesa, había decretado que su catecismo oficial sería el Catecismo de Heidelberg, y quien no estuviera de acuerdo con el sería declarado un hereje. Un grupo de pastores que estaban de acuerdo con la teología de Arminio (y que ya habían sido acusados de herejía), presentó un documento de protesta, en forma de cinco artículos, para que fueran leídos por el Estado. Los títulos de estos cinco artículos, llamados los Artículos Remostrantes (del francés remostrance, que significa protesta), fueron:

  1. Elección Condicional.
  2. Expiación Universal.
  3. Depravación Total.
  4. Gracia Preveniente (antecedente).
  5. Perseverancia de los santos (en debate abierto, no había una posición unánime).

La respuesta a estos cinco artículos, fueron dados en el famoso Sínodo de Dort, que fue un juicio político, con una mayoría aplastante de fiscales calvinistas (una relación de 10 a 1 aproximadamente), redactados en el documento Los Cánones de Dort, más tarde (en el siglo 20) resumidos en el acróstico TULIP, expuesto en la parte de Monergismo de la tabla expuesta. En dicho documento, falazmente los calvinistas expusieron:

“Que enseñan que la muerte espiritual no separó a los dones espirituales de la voluntad humana, ya que la voluntad misma jamás fue corrompida, sino que sólo fue obstruida por la oscuridad de la mente y el desorden de las emociones. Y puesto que la voluntad es capaz de ejercer su libre capacidad innata una vez que estos obstáculos son removidos, esto significa que por sí misma es capaz de querer o de escoger cualquier bien que se ponga delante de ella o bien el no querer o escoger el bien”.

Pero esto no lo habían expuesto en sus cinco artículos los Remostrantes. En su artículo #3, los Remostrantes habían expuesto:

“El hombre no posee fe salvadora por sí mismo, ni a partir del poder de su libre albedrío, visto que, en su estado de apostasía y de pecado, no puede, de sí y por sí mismo, pensar, querer o hacer, algo de bueno (que sea verdaderamente bueno tal como es, primeramente, la fe salvadora); pero, es necesario que Dios, en Cristo, por su Espíritu Santo, lo regenere y lo renueve en el intelecto, en las emociones o en la voluntad, y en todos sus poderes, con el fin de que él pueda correctamente entender, meditar, querer y proseguir en lo que es verdaderamente bueno, como está escrito en Juan 15.5 “porque separados de mí nada podéis hacer.” (RVR1960)”

Por lo tanto, ni los Remostrantes ni Arminio enseñaban la doctrina de Pelagio, el pelagianismo, ni el semipelagianismo. Aunque muchos calvinistas dicen que el arminianismo, en realidad es un semipelagianismo disfrazado, por la enseñanza wesleyana de la Gracia Preveniente, (que solo refutaría a una de las ramas del arminianismo, la wesleyana, ya que Arminio y los Remostrantes, veian la Gracia Preveniente, como una especie de “regeneración previa resistible a la predicación del Evangelio” y no como una iluminación universal como Wesley), pero una defensa a la gracia preveniente wesleyana no la escribiré en esta ocasión.

El Pastor Sugel Michelén, en su colaboración del libro Gracia Sobre Gracia, hace una defensa del arminianismo sobre el cargo de que el arminianismo enseña el semipelagianismo. En su libro, y en el artículo Los cinco puntos del arminianismo, en Coalición por el Evangelio, dice:

“Es importante señalar que el arminianismo no debe ser confundido con el semi-palagianismo que abunda en tantas iglesias en el día de hoy. El semi-pelagianismo enseña que el hombre es capaz de iniciar su propia salvación, aunque no puede completarla por sí mismo. El arminianismo, en cambio, nos dice que el hombre no puede dar el paso inicial hacia la salvación, a menos que sea capacitado primero por la gracia “resistible” de Dios”.

Otra falacia de “hombre de paja” esta en como la “tablita” expone la doctrina de la Elección Condicional. Ellos dicen que la Elección Condicional enseña:

“Dios escoge a quienes lo escogen a El”

Pero la Elección Condicional expuesta por los Remostrantes y Arminio no enseña eso. La Elección Condicional enseña que Dios, desde la eternidad, vio quienes estaban En Cristo (Efesios 1:4). Desde la eternidad, es decir, no sujeto al tiempo. Dios da libertad de escoger, dando gracia previa y gracia convincente, para que el hombre pueda escoger, pero al momento de escoger, Dios ya había escogido, por su preconocimiento eterno, no porque “en ese instante” Dios escogió por haber creído en El. el Artículo #1 Remostrante dice:

“Dios, por un eterno e inmutable decreto en Jesucristo, su hijo, antes de haber lanzado los fundamentos del mundo, decidió salvar, de entre la raza humana caída en pecado, los que – en Cristo, por causa de Cristo y a través de Cristo – por medio de la gracia del Espíritu Santo, creerían en su hijo, y que, por la misma gracia, perseverarían hasta el fin en esta fe y obediencia de fe; pero, por otro lado, decidió dejar los impenitentes e incrédulos bajo pecado e ira, condenándolos como ajenos a Cristo, conforme la palabra del Evangelio de Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” (RVR1960), y también conforme a otros textos de la Escritura”.

Posición Media Pentecostal

Aunque el Movimiento Pentecostal es un “hijo” del Movimiento de Santidad Wesleyano, muy pronto el pentecostalismo se volvió en la Misión de la Calle Azuza, un movimiento interdenominacional, a que había atraído a cristianos de todas las denominaciones evangélicas. La controversia, si la santificación debía de ser una Segunda Obra de Gracia (como lo enseñaban Parham y Seymour, los padres del pentecostalismo) o si esta debía de ser una Santificación Posicional y Gradual (como lo creían los cristianos atraídos al avivamiento pentecostal de orígenes bautistas y reformados (no wesleyanos)), hizo que el pentecostalismo se dividiera en dos ramas teológicas: 1) el Pentecostalismo de Santidad o Wesleyano, que seguía creyendo que el Bautismo en el Espíritu Santo era una evidencia de la Santificación Total (aunque muchos pentecostales de santidad ya no lo enseñan así) y 2) el Pentecostalismo de Obra Consumada, que enseñan que la santificación ya fue hecha por nosotros en la justificación, y el Bautismo en el Espíritu Santo es un empoderamiento para servir, en vez de una erradicación de la naturaleza pecaminosa, como las Asambleas de Dios. Dentro de las Asambleas de Dios, uno de los primeros teólogos pentecostales, llamado Myer Pearlman, el cual era de origen judío escocés. Pearlman, fue autor de una de las primeras teologías sistemáticas de origen pentecostal y fue (y aun es) la mas usada para entrenar nuevos obreros pentecostales, llamada, Teología Bíblica y Sistemática. Allí, Pearlman desarrrolló una posición media soteriológica que ni se inclinaba al arminianismo, que lo consideraba que se inclinaba mucho al libre albedrío, ni al calvinismo, que lo consideraba que no le daba ninguna libertad al hombre y lo llevaba al liberalismo y al antinomianismo. En este libro Pearlman escribió:

“Las posiciones fundamentales respectivas del calvinismo y el arminianismo se enseñan en las Sagradas Escrituras. El calvinismo exalta la gracia de Dios como la fuente única de la salvación, y también lo hace la Biblia. El arminianismo recalca el libre albedrío del hombre y su responsabilidad, y así también lo hace la Biblia. La solución práctica consiste en evitar los extremos que no son bíblicos de ambos puntos de vista, y de abstenerse de fijar un punto de vista en antagonismo con el otro, puesto que cuando dos doctrinas bíblicas se colocan en oposición la una con la otra, el resultado es una reacción que conduce al error. …Pongamos por ejemplo: el énfasis excesivo en lo que respecta a la soberanía de Dios y su gracia en la salvación puede conducir a una vida negligente, descuidada, puesto que si una persona es convencida de que su conducta y actitud no tiene nada que ver con su salvación, quizá se haga negligente. Por otra parte, el recalcar el libre albedrío del hombre y su responsabilidad, en reacción contra el calvinismo, puede poner a la gente bajo el yugo del legalismo, y robarle todas las seguridades que tiene. La licencia y el desenfreno por una parte, y el legalismo por la otra son los extremos que deben evitarse” (Pearlman; págs 195 – 196).

Desde 1978 hasta el 2015, fue la posición oficial dentro de las Asambleas de Dios, y dentro de muchas organizaciones pentecostales y carismáticas alrededor del mundo. Es por eso, que a muchos pentecostales y carismáticos (que es la mayoría de cristianos en Latinoamérica) no se les puede considerar arminianos.

Povicionismo anabaptista

Es una posición soteriológica aún más antigua que el arminianismo. Ha sido retomada por muchos Bautistas de Libre Albedrío dentro de la Iglesia Bautista del Sur, (que muchos de estos son arminianos clásicos). Es muy promovido actualmente por el Dr. Leighton Flowers, un pastor y teólogo bautista que renunció al calvinismo. Pueden checar su página Soteriology 101, y su canal de Youtube con el mismo nombre.

Acrónimo PROVIDE

Aquí les dejo un video donde el Dr. Leighton Flowers lo explica:

Saludos y bendiciones,

Rafael Stringel

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