¿Qué le paso al Pentecostalismo? Parte 2: Durham no estaba del todo mal.

el

Portada Que le paso al pentecostalismo 2

Introducción

En mi artículo anterior, ¿Qué le Paso al Pentecostalismo? Volviendo a las Raíces, mencione como la introducción del modelo de santificación reformado, (titulado en el pentecostalismo clásico, Obra Consumada en el Calvario, doctrina introducida por el pastor Bautista Reformado convertido a Pentecostal, William H. Durham), hizo un gran daño al Movimiento Pentecostal Clásico al “desterrar” casi por completo a la teología wesleyana que dio origen al pentecostalismo. Me dio mucho gusto la buena acogida que tuvo el artículo, que fue leído en muchas partes del continente Americano, especialmente en Latinoamérica, pero, en lo personal, me quedó ganas de aclarar algunos puntos que no toque en mi artículo anterior.

En mi artículo anterior, aunque refute la doctrina de Obra Consumada en el Calvario, y aclaré y desmentí ciertos preconceptos y prejuicios negativos que se tiene de la teología wesleyana, nunca fue mi intención de “satanizar” al Rev. William H. Durham. El pastor Durham, está considerado como el padre teológico de las Asambleas de Dios (Synan, 2006, pág. 153), la denominación pentecostal más grande de todo el mundo, y fue usado grande mente por Dios en los principios del Movimiento Pentecostal Clásico y aportó muchas cosas buenas teológicamente hablando a pesar de su error garrafal de declarar que la teología wesleyana era “no bíblica, irracional y dañina” (Durham, 1912, pág. 6).

Los Pentecostales Wesleyanos o “de Santidad”

 tenían “levadura” dentro de su doctrina.

 

En mi artículo anterior, vimos como los pioneros pentecostales, Charles F. Parham y William Seymour eran de origen wesleyano y/o metodista, aunque eran más inclinados a ser parte del Movimiento de Santidad, un movimiento de origen wesleyano en el centro-sur de los Estados Unidos, que posteriormente fueron expulsados de la Iglesia Metodista Norteamericana por que se salieron de las normas doctrinales originales del metodismo. Estas desavenencias doctrinales, en mi artículo explique que fueron por la doctrina de la Teología del Altar, de Phoebe Palmer, quien enseñaba, que con un acto solo de fe, se podía alcanzar la Segunda Obra de Gracia, que los liberaba de

azusa
Rev. William Seymour y fieles de la misión de Azuza St.

la naturaleza pecadora, cosa que Wesley nunca enseñó (para más detalles, por favor lean mi artículo anterior).

Durante el Movimiento Metodista bajo la dirección de John Wesley, se abrió la controversia de equiparar a la Perfección Cristiana predicada por Wesley con el Bautismo en el Espíritu Santo, idea del teólogo contemporáneo y amigo íntimo de Wesley, John W. Fletcher (Dayton, 1991, pág. 30). Esta controversia, indudablemente dividió substancialmente la relación amistosa entre Wesley y Fletcher; heredando una ambigüedad neumatológica al Metodismo y más tarde al Movimiento de Santidad en Norteamérica (Dayton, 1991, pág. 31).

El Bautismo en el Espíritu Santo (sin la enseñanza del hablar en lenguas), como una experiencia de coronación final de la experiencia de la Segunda Obra de Gracia, predicada por los grupos más radicales del Movimiento de Santidad. Para finales del siglo XIX, dentro de círculos del Movimiento de Santidad, se hablaba un lenguaje enteramente pentecostal (Dayton, 1991, pág. 123).

Tanto en las campañas del Rev. Charles F. Parham, como en la Misión Apostólica de la calle de Azuza, bajo la dirección del Rev. William Seymour, se tenía un lema heredado del Movimiento de Santidad que decía: “Soy un cristiano justificado, santificado y lleno del Espíritu Santo”, ya que Charles F. Parham, solo agregó la doctrina de la Evidencia Inicial del Bautismo en el Espíritu Santo a la doctrina original del Movimiento de Santidad (Holmes, 2002, pág. 146); y se enseñaba, lo que ellos llamaban “El Quíntuple Evangelio”, cinco puntos doctrinales que decían así (Synan, 2006, pág. 148):

  1. Justificación por fe.
  2. Santificación como una segunda definitiva, perfeccionadora obra de gracia.
  3. El bautismo en el Espíritu Santo evidenciado por el hablar en otras lenguas.
  4. La sanidad divina como en la expiación.
  5. La segunda venida premilenial de Cristo.

Es por eso, como indique en mi artículo anterior, que a Durham, totalmente ajeno a las enseñanzas del Movimiento de Santidad, viniendo de un trasfondo totalmente Reformado, tildara a la doctrina de la Segunda Obra de Gracia, como lo que es, una teoría (Durham, 1912, pág. 10), aunque se extralimito al tildar a toda la teología de Wesley como: “no bíblica, irracional y dañina” (Durham, 1912, pág. 6), atribuyéndole erróneamente a Wesley, la responsabilidad o autoría de toda la doctrina del Movimiento de Santidad, cosa que no era cierta y que el mismo Durham admitió tiempo después, al admitir que Wesley, nunca enseñó que el cristiano debería recibir una “Segunda Obra de Gracia”, como experiencia de santificación (Bartos, 2015, pág. 26).

Contribuciones Positivas de Durham al Pentecostalismo

La doctrina de santificación formulada por William H. Durham, Obra Consumada en el Calvario, trajo al pentecostalismo clásico una visión más simple y a la vez bíblica de la santificación, y sin querer, más cerca a lo que originalmente Wesley había propuesto: La santificación como una obra instantánea (Wesley, 2008, reimpresíon , pág. 25), que iniciaba al momento mismo de la justificación (Wesley, 2008, reimpresíon , pág. 33) y a la misma vez, una obra gradual (Wesley, 2008, reimpresíon ). Aunque Durham creía que el cristiano era posicionalmente santificado en Cristo, y a la vez era seguido de una santificación progresiva (Synan, 2006, pág. 152), aunque como buen Reformado que era, no creía que se podía alcanzar la perfección en esta vida (para ver la definición de la Perfección Cristiana, la cual está lejos de ser una perfección absoluta o sin error o pecado, por favor lea mi artículo anterior citado al principio de este artículo). Otro distintivo de la doctrina de Obra Consumada en el Calvario de Durham, era que él creía que la salvación, la santificación, la sanidad y el bautismo en el Espíritu Santo, al momento que dijo Cristo “Consumado es”, en su muerte en el Calvario, ya era algo cumplido y que el cristiano para recibir estas bendiciones, solo debía de aceptarlo como algo real (Synan, 2006, pág. 83). Es decir, en el concepto de la santificación, el cristiano ya había sido totalmente santificado por la Obra del Calvario, y solo el cristiano debe de permanecer en esa santidad. Esto, a mi modo de ver fue el error de Durham, que propició a la aparición del legalismo sin sentido tan propio del pentecostalismo clásico. Ya que el cristiano no solo es santificado (consagrado) en el momento de la justificación (1ª de Co 1:2ª), sino llamado a ser santo (1ª de Co 1:2b), ya que es llamado a la perfección [madurez, plenitud en el amor ágape] (Mat 5:38-48, Heb 6:1).

A pesar de su error parcial en el ámbito de la santificación, Durham vio, que el Bautismo en el Espíritu Santo, solo consistía en dos etapas (Justificación y Bautismo en el Espíritu Santo), no en tres (Justificación, Santificación como segunda obra de gracia y Bautismo en el Espíritu Santo), como lo veían los primeros pentecostales adherentes al Movimiento de Santidad. En esto, Durham estaba en lo correcto, como el mismo lo establece al decir:

“Si la santificación fuera una Segunda Obra de Gracia, las Escrituras registrarían eventos donde alguien hubiera recibido esta experiencia. Pero mientras uno y otro suceso de conversión y bautismo en el Espíritu Santo es mencionado, ningún caso es mencionado donde alguien fuera santificado en una segunda obra de gracia instantánea” (Bartos, 2015, pág. 26).

 

Esto es verdad. Un principio básico de la hermenéutica bíblica es que todas las fiestas y ritos registrados en el libro de Levítico, apuntan a la obra de Cristo, por lo tanto ya no deben de ser celebradas. En Hechos capítulo 2 versículo 1, se nos dice que el día en que fueron los discípulos y apóstoles bautizados en el Espíritu Santo era en el día de la fiesta de Pentecostés. La fiesta de Pentecostés era celebrada 50 días después de la Pascua (Lev 23:16) y se ofrecían diversas ofrendas tanto de grano como animales. Algo muy significativo que se ofrecían eran “Dos panes para ofrenda mecida,  que serán de dos décimas de efa   de flor de harina” (Levítico 23:17 a), pero lo más llamativo, era que debían de ser cocidos con levadura (Levítico 23:17b), en pleno contraste con la fiesta de la Pascua junto con la fiesta de los Panes sin Levadura (Lev 23:6). La levadura en la Biblia es vista como símbolo de falsa doctrina (Mateo 16:6,12), es por eso que la Fiesta de los Panes sin Levadura, significa la alimentación temprana del creyente con alimento de sana doctrina. Pero la levadura, no solo es vista en la Biblia como símbolo de falsa doctrina, sino de hipocresía (1ª de Co 5:8).  Por lo tanto, un cristiano que tiene el bautismo con el Espíritu Santo, no es señal que ya ha sido perfeccionado en el amor ágape con una sinceridad absoluta (significado del concepto de perfección en la Biblia), o que ha alcanzado toda la madurez, sino que es uno de los primeros pasos del cristiano. Esto lo podemos ver en la vida del apóstol Pedro. El tímido, temeroso y cobarde Pedro que negó a su Maestro no solo una, sino tres veces el día de su ejecución, había sido investido con el Poder del Espíritu Santo y en el mero día de Pentecostés predicó un sermón (Hechos 2:14-40), donde no se salvaron pocos, sino que se añadieron al cristianismo 3000 personas (Hechos 2:41). Pero muchos años después, podemos ver a Pedro batallando con un enemigo de su alma algo viejo: la hipocresía. En Gálatas 2:11-21, podemos ver como el apóstol Pablo regañó a Pedro al ver que mientras los cristianos judíos no estaban cerca, Pedro comía y convivía con cristianos gentiles (no judíos), pero cuando los cristianos judíos estaban cerca, Pedro simulaba que no conocía a los cristianos gentiles para quedar bien con los cristianos judíos. ¡Pedro, la roca, era una roca que estaba siendo pulida por su Maestro! ¡Aún no era una obra completada! Pero vemos que Cristo lo cambió. Podemos ver que años más tarde, vemos como Pedro en su segunda epístola, anima a sus lectores a leer a Pablo (2ª de Pedro 3:15), y no solo eso, sino que es tan humilde, que aún a él, que había sido ¡Uno de los doce Apóstoles del Cordero!, le era difícil de entender, a algunas cuestiones que Pablo menciona en sus cartas (2 de Pedro 3:16).  ¡Hay aún más! La tradición patrística, menciona que Pedro, aquel bocón que le decía a Jesús que iría con Él a la cruz, pero a la vez Jesús vaticinó que lo negaría tres veces (Marcos 14:29-31), fue condenado a morir crucificado en Roma por órdenes del emperador Nerón. Al saber que sería crucificado, Pedro, por petición propia, pidió ser crucificado de cabeza ¡Porque no se consideró digno de morir como su Maestro! Pedro, ¡Una roca tallada y terminada por su Maestro!

Por lo tanto, el acierto del reverendo Durham, fue el descubrir, que el bautismo en el Espíritu Santo no es señal de una madurez o perfección, pero su error, fue el desterrar del Pentecostalismo el llamado a la perfección, el llegar a la madurez y plenitud en amor ágape, herencia del Metodismo al Pentecostalismo. Esto provocó la sobrevaloración de los Dones y Manifestaciones del Espíritu Santo como lo mencione en mi artículo anterior.

Espero haya sido de bendición,

Tu hermano en Cristo,

Rafael Stringel

 

Bibliografía

Bartos, E. (2015). The Three Waves of Spiritual Renewal of the Pentecostal-Charismatic Movement. Warsaw Poland: De Gruyter Open.

Dayton, D. (1991). Raíces Teológicas del Pentecostalismo. Buenos Aires Argentina, Grand Rapids Michigan USA: Nueva Creación filial de Wm B. Eerdmans Publishing Co.

Durham, W. (1912). Pentecostal Testimony Vol II No. 3. Pentecostal Testimony.

Holmes, N. (2002). Church History Through the Eyes of Christ. Rizal Philipines: Zion Ministries Publications.

Synan, V. (2006). El Siglo del Espíritu Santo: Cien años de renuevo pentecostal y carismático. Buenos Aires Argentina: Editorial Peniel.

Wesley, J. (2008, reimpresíon ). La Perfección Cristiana. Kansas City , Missouri, USA: Casa Nazarena de Publicaciones.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s