Un Camino Mas Excelente: El Camino del Amor

 

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Introducción

Hoy 14 de Febrero muchos, o tal vez todos están hablando solo de una cosa: El amor (oouuwwwww!!). ¡Literalmente, muchos están haciendo fila para comprar flores y chocolates para sus novias o esposas, o alguna amiga especial!

¿Cómo nació esta costumbre del 14 de Febrero como día del amor y la amistad? Se conmemora al santo San Valentín, un mártir cristiano del siglo III D.C., y el día 14 de Febrero para su conmemoración la impuso el Papa Gelasio alrededor del año 496 y 498 D.C. (Informe21.com, 2011). Hay varias versiones de la historia de este santo mártir cristiano, pero esta me gusto más:

“San Valentín era un sacerdote que hacia el siglo III ejercía en Roma. Gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras.

El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio se enteró y como San Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó a Palacio. San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo.

Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el Gobernador de Roma, llamado Calpurnio, le persuadieron para quitárselo de la cabeza.

El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. Entonces, el oficial Asterius, encargado de encarcelarle, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Le retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y en nombre del Señor, le devolvió la vista.

Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de Febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos” (Informe21.com, 2011).

Aunque la celebración tuvo un origen cristiano o religioso, ya no tiene nada que ver con la religión, pero al igual que la Navidad, se ha hecho de esta fecha un negocio, aunque es una fecha para recordar algo: El amor.

En círculos cristianos, cuando se quiere hablar del amor en fechas como esta, casi siempre, por no decir siempre, se usa el capítulo 13 de la primera epístola a los Corintios del Apóstol Pablo, que cuando hablo sobre este pasaje, uso desde el versículo 31 del capítulo 12 que dice así:

“Procurad,  pues,  los dones mejores.  Mas yo os muestro un camino aún más excelente” (1ª de Corintios 12:31).

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas,  y no tengo amor,  vengo a ser como metal que resuena,  o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía,  y entendiese todos los misterios y toda ciencia,  y si tuviese toda la fe,  de tal manera que trasladase los montes,  y no tengo amor,  nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,  y si entregase mi cuerpo para ser quemado,  y no tengo amor,  de nada me sirve. El amor es sufrido,  es benigno;  el amor no tiene envidia,  el amor no es jactancioso,  no se envanece; no hace nada indebido,  no busca lo suyo,  no se irrita,  no guarda rencor; no se goza de la injusticia,  más se goza de la verdad. Todo lo sufre,  todo lo cree,  todo lo espera,  todo lo soporta. El amor nunca deja de ser;  pero las profecías se acabarán,  y cesarán las lenguas,  y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos,  y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto,  entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño,  hablaba como niño,  pensaba como niño,  juzgaba como niño;  mas cuando ya fui hombre,  dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo,  oscuramente;  mas entonces veremos cara a cara.  Ahora conozco en parte;  pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe,  la esperanza y el amor,  estos tres;  pero el mayor de ellos es el amor” (1ª de Corintios 13:1-13).

Este es uno de los pasajes más mal interpretados en toda la Biblia cuando se quiere hablar sobre el amor, y me gustaría explicarlo más a detalle…¡Vamos a verlo!

Un camino más excelente

“Procurad,  pues,  los dones mejores.  Mas yo os muestro un camino aún más excelente” (1ª de Corintios 12:31).

En la primera parte del versículo, Pablo les está dando una orden a los corintios: “Procurad, pues, los dones mejores”. No es que los corintios no creyeran en los dones, sino todo lo contrario, ¡La iglesia de Corinto, era la iglesia con mayor actividad pentecostal de toda la Iglesia Primitiva del siglo primero! Pero, la 1ª epístola a los Corintios es una carta correctiva, si, de regaño. Los Corintios, aparte de tener pecado en sus filas (pleitos, murmuración e inmoralidad sexual), tenían un desorden en el uso de los dones tales como el hablar en otras lenguas y la profecía; tanto que en el versículo 23 del capítulo 14, Pablo les regaña que al hablar todos en lenguas a la misma vez, si llegara un incrédulo a verlos, les diría que ¡Están locos! Por lo tanto, Pablo no les está diciendo a los Corintios que cesen de operar en los dones del Espíritu Santo, sino, les enseña cómo usarlos en su debido orden.

“Mas yo os muestro un camino aún más excelente” (1ª de Corintios 12:31b).

Aún y que los dones del Espíritu Santo son muy importantes para el crecimiento espiritual del creyente y de la iglesia, no son una prioridad, no son la meta del cristiano: Hay un camino más excelente que los dones sobrenaturales del Espíritu Santo, ¿Cuál es este camino mas excelente? El camino del amor.

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas,  y no tengo amor,  vengo a ser como metal que resuena,  o címbalo que retiñe” (1ª de Corintios 13:1).

Yo provengo de un trasfondo pentecostal muy fuerte. Me crié en una organización pentecostal y mi abuelita materna pertenecía a una iglesia de las Asambleas de Dios, la organización pentecostal más grande del mundo.  La mayoría de los pentecostales, y la mayoría de los cristianos, interpretan este pasaje como “Debemos amarnos” o “Debemos operar los dones del Espíritu Santo en amor”, pero esto es una mala interpretación de este pasaje. Esto se debe a la “Crisis de la Santificación” en la historia del movimiento pentecostal, cuando un pastor bautista reformado llamado William H. Durham, convertido en pentecostal en el avivamiento de Azuza, en 1910 publicó su doctrina “Obra Completada en el Calvario”, que tal vez en otro artículo tome el tema con más profundidad histórica, dijo, que la Obra Completada en el Calvario, hizo la santificación completa en el creyente, y esta obra hizo añicos la depravación, o naturaleza pecadora del creyente, haciéndolo limpio y su único deber es perseverar en esta pureza (Synan, 2001, págs. 154-155). Esta es la postura de santificación más usada en el pentecostalismo clásico, por organizaciones tales como las Asambleas de Dios (Synan, 2001, pág. 155). Esta postura, aunque no es del todo incorrecta, es incompleta y cuando llegué a la Iglesia Metodista y a Zion Fellowship International, y descubrí la riqueza de la doctrina wesleyana que los pentecostales en su mayoría rechazaron, encontré que Dios nos llama a un camino más excelente, un camino más alto, el camino del amor, como lo dijo el Rev. John Wesley en su sermón “Un Camino Más Excelente”:

“A partir de mi experiencia y de lo que he podido observar, me siento inclinado a pensar que toda persona redimida por la sangre de Jesús, toda persona justificada, tiene la opción de transitar la senda más alta o una más baja. Creo que en ese momento el Espíritu Santo lo pone frente al camino más excelente y lo anima a caminar en él, a elegir la senda más angosta dentro del camino angosto, a aspirar a la mayor altura y profundidad de la santidad, a recuperar completamente la imagen de Dios. Pero la persona puede decidir no aceptar esta invitación y quedarse en una categoría más baja de cristianismo. Tal persona continúa en el buen camino, sirviendo a Dios en la medida en que puede  hacerlo, y halla misericordia al final de su vida por la sangre del pacto eterno.

En modo alguno quisiera apagar el pábilo que humea,  o desalentar a las personas que sirven a Dios, auncuando su grado de compromiso sea menor. Sin embargo,desearía que no se detuvieran allí, me gustaría alentarlos a subir más arriba.No es mi intención hacer resonar en sus oídos el castigo del infierno, ni condenar el camino que han elegido diciéndoles que es el camino que lleva a perdición. Procuraré, en cambio, mostrarles un camino que es en todo sentido más excelente.

Quiero dejar bien claro lo siguiente: no estoy diciendo que quienes no anden en este camino están condenados al infierno. Pero sí afirmo que no tendrán un lugar tan alto en el cielo como el que tendrían si hubiesen escogido la buena parte.¿Consideras poca cosa tener muchas menos estrellas en tu corona de gloria? ¿Crees que no te importará ocupar un lugar más bajo que el que podrías haber ocupado en el reino de tu Padre? Por cierto no habrá dolor en el cielo, porque Dios enjugará toda lágrima de sus ojos,  más si fuera posible sentir pena, seguramente  lamentaríamos esa pérdida ya irreparable. Pero lo que entonces sería irreparable, ahora no lo es” (Wesley, 1996, págs. 123-125).

La postura de Obra Completada en el Calvario, ha hecho mucho daño en el movimiento pentecostal, ya que aunque arregló en parte algunos errores que tenían los primeros pentecostales, hizo la completa santificación del creyente algo ya completado por Cristo, los pentecostales y la mayoría de los carismáticos ven los dones del Espíritu Santo como un fin, y no como una herramienta para servir, llevando a los ya conocidos excesos de este movimiento. Ahora veremos este Camino Más Excelente.

¿Qué es el amor?

Hoy en día Hollywood nos ha bombardeado con una definición de amor muy superficial. Para el mundo, el amor es un sentimiento, algo que se siente; Hoy te puedo amar, tal vez mañana no. Acabo de escribir un artículo en mi blog con el título, El Cortejo Bíblico; El plan de Dios para el cortejo” , donde podrás ver más información de este tema. El Dr. Paul G. Caram nos da luz en cuanto a la definición bíblica de lo que es el amor.

“El amor no es simplemente un sentimiento, el amor es la misma naturaleza y carácter de Dios: “Dios es amor”. El apóstol escribe elocuentemente qué es amor y qué no es amor. ¡El amor es desinteresado y perdonador…el amor soporta por largo tiempo, el amor nunca deja de ser!” (Caram, 2002, pág. 95)

Los corintios habían caído en el error de la mayoría de las iglesias pentecostales y carismáticas modernas: Muchos de sus miembros estaban ensoberbecidos con orgullo y pensaban que todo el servicio giraba alrededor de su don. Ellos exaltaban el ego y descartaban a otros” (Caram, 2002, pág. 95). Hacían los dones del Espíritu Santo un fin, una meta, de la cual se ensoberbecían. Como dijo el Rev. Caram, el amor de Dios es el mismo Carácter de Dios, por lo que tenemos que ver la naturaleza. En 1ª de Corintios 13, la palabra griega que se usa para amor, es la palabra ágape, que significa: En el idioma griego “agápē” se usa para describir a un amor incondicional y pensativo que solo considera el bienestar del ser amado  (Venemedia, 2014). Es un amor superior, que el ser humano no puede dar naturalmente, sino solo por la gracia de Dios. Es el mismo amor que Cristo tuvo por nosotros, al dejar todo en el Cielo y venir a la Tierra y morir por nosotros (Juan 3:16). El hombre solo puede dar un amor limitado, el amor eros, o amor de pareja (de allí viene nuestra palabra erótico), el amor filios, o amor filial o fraternal, entre padres, hermanos, familiares cercanos y/o amigos cercanos, pero el amor ágape es un amor sacrificial mucho más alto que estos amores. Pero, antes de adentrarme más a la definición del amor ágape, veremos a que es mayor este amor ágape.

El Amor Ágape es mayor a los dones del Espíritu Santo

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas,  y no tengo amor,  vengo a ser como metal que resuena,  o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía,  y entendiese todos los misterios y toda ciencia,  y si tuviese toda la fe,  de tal manera que trasladase los montes,  y no tengo amor,  nada soy” (1ª de Corintios 13:1-2).

Pablo cita ciertos dones del Espíritu Santo citados anteriormente en el capítulo 12. Estos dones son:

  1. Lenguas humanas y angélicas. La habilidad de hablar otros idiomas sin ser aprendidos, solo por el poder del Espíritu Santo.
  2. Profecía; el don de hablar de parte de Dios.
  3. Sabiduría; tener entendimiento sobrenatural de parte de Dios.
  4. Fe, en especial para sanidad.

Todos estos dones, son dones que a la vista del espectador son espectaculares y sobrenaturales, pero el tener estos dones, no tiene  nada de espectacular si no se tiene el Carácter de Cristo formado en nosotros. Pablo usa términos musicales; “como metal que resuena, o címbalo que retiñe”. Golpear un metal, que no fue moldeado para ser un instrumento musical de percusión solo produce ruido desagradable, al igual que un címbalo que se ha rayado o roto, ese címbalo que antes daba un tono agradable al oído, ahora solo produce ruido, así es un cristiano que tiene la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia de tener uno o más dones del Espíritu Santo sin tener el Carácter de Cristo formado en él.

El Amor Ágape es mayor que la caridad cristiana

“Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,  y si entregase mi cuerpo para ser quemado,  y no tengo amor,  de nada me sirve” (1ª de Corintios 13:3).

Hay iglesias que se vuelcan en el servicio cristiano o en lo que se llama caridad cristiana, que consiste en la evangelización personal y masiva, la visita a los huérfanos, viudas y enfermos, cosas que son buenas, y si se hacen junto con los dones del Espíritu Santo, es excepcional, pero si no se tiene el Carácter de Cristo formado en nosotros, es en vano, es como tener una iglesia como Marta, que se afanaba con los quehaceres de la casa, mientras María estaba a los pies de Jesús, disfrutando de la mejor parte (Lucas 10:38-42), muchas iglesias descuidan la mejor parte, buscando servir al Maestro en lugar de buscar al Maestro y tener todos los dones, descuidando buscar al Dador de estos dones.

El Amor ágape es…

“El amor es sufrido,  es benigno;  el amor no tiene envidia,  el amor no es jactancioso,  no se envanece; no hace nada indebido,  no busca lo suyo,  no se irrita,  no guarda rencor; no se goza de la injusticia,  mas se goza de la verdad. Todo lo sufre,  todo lo cree,  todo lo espera,  todo lo soporta” (1ª de Corintios 13:4-7).

Como ya había dicho, el amor ágape, es un amor sacrificial, que no es egoísta. Un amor que no es condicional como el amor humano “Si me amas te amo”, sino que puede amar aún a sus enemigos (Mateo 5:43-44). El Dr. Paul G. Caram, nos da una tabla donde se nos dice las características de lo que es y no es el amor ágape.

tabla-amor-agape

El Amor nunca dejará de ser…

“El amor nunca deja de ser;  pero las profecías se acabarán,  y cesarán las lenguas,  y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos,  y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto,  entonces lo que es en parte se acabará” (1ª de Corintios 13:9-10).

Este pasaje, cristianos con postura cesacionista (postura que dice que los dones del Espíritu Santo cesaron aproximadamente en el siglo III D.C.), lo usan para decir que los dones cesaron y ya no son de utilidad ahora, porque la Iglesia ya alcanzó su plenitud (La palabra griega que se usa para perfecto es telleios, que significa, pleno o maduro), pero la Iglesia para el siglo III D.C. solo había alcanzado un 20% del mundo para ese entonces (Wesley, 1996, pág. 120). El amor de los cristianos se enfrió, convirtiendo al cristianismo en una religión fría, contristando así al Espíritu Santo, como lo decía el mismo reverendo Wesley, “Los cristianos carecían del Espíritu Santo tanto como los paganos” (Wesley, 1996, pág. 120).

“Porque en parte conocemos,  y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto,  entonces lo que es en parte se acabará” (1ª de Corintios 13:9-10).

Ahora conocemos en parte, y en parte profetizamos, pero cuando venga Cristo por segunda vez, los dones del Espíritu Santo ya no serán de utilidad, ya que Cristo mismo es el Espíritu de la profecía (Ap 19:10), pero cuando Cristo venga, no necesitaremos de la profecía, ya que Cristo estará con nosotros. Los dones pasarán, pero el amor nunca dejará de ser.

Madurar en amor…

“Cuando yo era niño,  hablaba como niño,  pensaba como niño,  juzgaba como niño;  mas cuando ya fui hombre,  dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo,  oscuramente;  mas entonces veremos cara a cara.  Ahora conozco en parte;  pero entonces conoceré como fui conocido” (1ª de Corintios 13:11-12).

¡Hay que madurar y no quedarnos como niños! Que triste es ver casos de enanismo, cuando un hombre o mujer, tienen cara de edad madura, pero cuerpo de niño. Es muy difícil su vida, tener que usar ropa de niño toda su vida, y en muchos casos, no poder hacer una vida emocional y marital como todos. Así es en lo espiritual, a veces vemos cristianos que son salvos, pero se comportan como niños espirituales, no se ve el fruto del Espíritu Santo en sus vidas.

Cristo nos mandó a ser perfectos así como el Padre en los cielos es perfecto (Mateo 5:48). Nuevamente, la palabra griega que se usa para perfecto, es la palabra griega telleios, que significa pleno, maduro. Si leemos el contexto del versículo 48 de Mateo 5, podemos ver en que nos manda ser perfectos, o maduros: En integridad y en amor ágape.

“Pero sea vuestro hablar: Sí,  sí;  no,  no;  porque lo que es más de esto,  de mal procede. Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo,  y diente por diente. Pero yo os digo:  No resistáis al que es malo;  antes,  a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha,  vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica,  déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla,  ve con él dos. Al que te pida,  dale;  y al que quiera tomar de ti prestado,  no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo,  y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos,  bendecid a los que os maldicen,  haced bien a los que os aborrecen,  y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos,  que hace salir su sol sobre malos y buenos,  y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman,  ¿qué recompensa tendréis?  ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente,  ¿qué hacéis de más?  ¿No hacen también así los gentiles? Sed,  pues,  vosotros perfectos,  como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:37-48).

El amor de Dios, el amor ágape es perfeccionado, madurado, en nosotros progresivamente (1ª de Juan 4:17-19). El cristiano va madurando progresivamente y obteniendo el Fruto del Espíritu listado en Gálatas 5: 22-23:

“Más el fruto del Espíritu es amor,  gozo,  paz,  paciencia,  benignidad,  bondad,  fe, mansedumbre,  templanza;  contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5:22-23).

El mayor de los frutos es el amor, como vemos en el versículo 13 del capítulo 13 de 1ª de Corintios.

“Y ahora permanecen la fe,  la esperanza y el amor,  estos tres;  pero el mayor de ellos es el amor” (1ª de Corintios 13:13).

Si tenemos el amor de Dios en nosotros, tenemos gozo, y si tenemos el amor de Dios tenemos su paz,  si tenemos  el amor de Dios, seremos pacientes como el, si tenemos el amor de Dios tenemos la benignidad de Cristo y si tenemos el amor de Dios, tenemos su bondad, si tenemos el amor de Dios operando en nosotros, tenemos fe, si tenemos el amor de Dios en nosotros, seremos mansos como lo es El, si tenemos el amor de Dios en nosotros, tendremos el temple de Cristo frente a las tentaciones…y contra el amor ágape de Dios, no hay Ley, ya que en el amor ágape, el amar a Dios con toda nuestra alma y nuestras fuerzas y a nuestro prójimo como a ti mismo, se cumple toda la Ley y los profetas (Mateo 22:36-40).

Conclusión

Como dijo en su libro La Perfección Cristiana, el reverendo John Wesley, cuando se le pregunto que era la perfección cristiana, respondió:

“Es el amar a Dios con todo nuestro corazón, mente y fuerza. Esto indica que nada de mal genio, nada contrario al amor, queda en el alma; y que todos los pensamientos, palabras, y acciones, son gobernados por amor puro” (Wesley, La Perfección Cristiana, 1993-2011).

Que el amor de Cristo sea perfeccionado en cada uno de nosotros. Amen.

Rafael Stringel

 

Bibliografía

Caram, P. G. (2002). 1 & 2 de Corintios, Un Camino Más Excelente. Waverly NY USA: Zion Christian Publishers.

Informe21.com. (14 de Febrero de 2011). Conozca la historia de San Valentín y el Día de los Enamorados. Recuperado el 14 de Febrero de 2017, de http://www.Informe21.com: https://informe21.com/actualidad/conozca-historia-san-valentin-dia-los-enamorados

Synan, V. (2001). El Siglo del Espíritu Santo. Buenos Aires Argentina: Editorial Peniel.

Venemedia. (2014). Definición de Ágape. Recuperado el 14 de Febrero de 2017, de http://www.conceptodefinicion.de: http://conceptodefinicion.de/agape/

Wesley, J. (1993-2011). La Perfección Cristiana. Recuperado el 14 de Febrero de 2017, de Wesley Center Online: http://wesley.nnu.edu/espanol/la-perfeccion-cristiana-juan-wesley/

Wesley, J. (1996). Obras de Wesley, Tomo IV (Vols. Tomo IV, Sermones IV). (J. Gonzalez, Ed.) Henrico NC USA: Wesley Heritage Foundation, Inc.

Todas las citas fueron tomadas de la versión Reina Valera 1960 de las Sociedades Bíblicas Unidas, a menos que se indique lo contrario.

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